En homenaje a la gran arquitecta fallecida el 31 de marzo, queremos contarte sobre su historia y destacar sus obras más importantes.

Zaha Hadid nacida en Bagdad en 1950, hizo historia antes de comenzar a construir. Era internacionalmente famosa por sus dibujos neoconstructivistas cuando Rolf Fehlbaum, el dueño de la empresa alemana de mobiliario Vitra, le dio la oportunidad de levantar su primer edificio: la estación de bomberos de su fábrica. Corría el año 1994. Una década después, obtenía el premio Pritzker (2004) y con él comenzaba una de las carreras más fructíferas de la profesión. La más notable en manos de una mujer.

Pese a su origen iraquí, se la puede considerar como una arquitecta británica, pues se formó en la Architectural Association School of Architecture de Londres y allí estableció su estudio. Su trabajo se relaciona con el de sus maestros en la universidad, Rem Koolhaas -para el que trabajó en su Office for Metropolitan Architecture en Rotterdam- o con la arquitectura deconstructivista de Peter Eisenman.

Sus proyectos a finales de los setenta y primeros ochenta tenían reminiscencias de las arquitecturas constructivistas soviéticas, influencia que compartía con el propio Koolhaas. Perspectivas lineales muy forzadas, con la diagonal como protagonista. Dibujos con colores planos,en los que las líneas claras delimitaban los espacios.

Una de las construcciones más emblemáticas que lideró fue el Centro Acuático de Londres, un recinto fabricado para los Juegos Olímpicos de Londres 2012. La exitosa arquitecta diseñó proyectos en ciudades como Londres, Berlín, Tokio, Los Angeles y Abu Dabi. El pasado febrero recibió la medalla de oro del Real Instituto de Arquitectura Británico.

Repasamos en imágenes sus obras más importantes: