Ya sea por hobbie, ganas de conectar con la tierra o empezar a comer más sano, cualquier excusa es válida para comenzar una huerta en casa.

Tradicionalmente se asocia la huerta con un gran espacio e tierra. Ese mito, fue derribado hace tiempo y hoy, hasta las personas que viven en un departamento, pueden tener diferentes tipos de plantas de producción propia.

Las huertas llegaron para quedarse y la creatividad parece no tener límites cuando de plantar algo se trata.

Cuando pensamos cómo armar una huerta en casa, el abanico de opciones es enorme: el balcón, la terraza, el patio y hasta macetas son sólo algunas de las alternativas. Pero, no es tan sencillo como parece. La clave es tener ganas, dedicarlo algo de tiempo y buscar un espacio en tu hogar en dónde haya varias horas de sol.

Por suerte, llegó la hidroponía. Una técnica revolucionaría de cultivo que aplica nutrientes naturales y orgánicos a las plantas a través del agua. Estos nutrientes están elaborados a partir de sales minerales y su mayor beneficio es que nos permite tener alimentos sin agroquímicos. La hidroponía permite cultivar en espacios reducidos y obtener al mismo tiempo muy altos rendimientos. Por otra parte, la dedicación de tiempo es muy inferior a las huertas tradicionales. en un sustrato inorgánico.

Verde al cubo, es un emprendimiento que surgió bajo la idea de sumar verde en las ciudades. La agricultura urbana, además de brindarnos la posibilidad de comer nuestros propios alimentos, tiene muchas ventajas. ¿La principal? Colaborar con la purificación del aire en las grandes ciudades.

Las huertas de Verde al Cubo, fueron pioneras en innovar con la técnica de riego hidropónica.

En 2012 se fundó la empresa bajo el sueño “de permitir que la gente pudiera cultivar su propio alimento sin importar el lugar donde viviera”.

“Lo que buscamos es convertir a los ciudadanos en agentes de cambio para desarrollar ciudades verdes, es decir, ciudades sustentables que estén en armonía con el medio ambiente, y que además sean espacios donde a todos nos guste vivir. Por eso, no sólo comercializamos huertas, sino que además transferimos los conocimientos necesarios para cultivar en la ciudad a través de cursos y talleres”, cuenta Florencia Barreira una de las fundadoras de Verde al Cubo.

¿Cómo surgió Verde al Cubo?

La idea surgió porque creemos que debe nacer un nuevo paradigma para la producción de alimentos. No es viable continuar deforestando para hacer monocultivos que depredan la tierra, ni utilizar cantidades cada vez mayores de agroquímicos que contaminan a las personas, a los alimentos y a las napas de agua. Además, la producción suele estar lejos de las zonas de consumo, lo que implica una altísima huella de carbono por la logística y el encarecimiento del producto final.

En Verde al Cubo desarrollamos huertas hidropónicas urbanas que permiten producir alimentos sanos en todos los ámbitos cotidianos de una persona: el hogar, la escuela, el espacio laboral, organismos públicos, lugares comunitarios, entre otros.

¿Cuáles son las mejores plantas para cultivar en este tipo de espacio?

Con hidroponía es posible cultivar prácticamente todo. Recomendamos comenzar por verduras de hoja (tales como lechugas, acelga, espinaca, apio, brócoli, puerros, cebollas de verdeo, akusay; aromáticas como albahaca, menta y ciboullete) por ser especies más sencillas en su cuidado, y luego sí continuar por las verduras de fruto como el tomate, pimientos, berenjenas, frutillas.

¿Cómo sé en qué momento cortar los frutos o verduras?

En Verde al Cubo proponemos agricultura urbana, lo que implica que se cosecha al momento de consumir, logrando la máxima frescura del alimento. En el caso de las plantas de hojas verdes, por ejemplo, una vez que la planta es lo suficientemente grande (hojas de 12 cm o más), se comienzan a cosechar las hojas exteriores pero no se corta la planta entera. Esto aumenta la velocidad de reposición del cultivo, ya que la planta sigue produciendo hojas y no hace falta esperar el tiempo que tardaría un cultivo desde semilla o plantín. En el caso de las verduras de fruto (tomates, pimientos, berenjenas) el color y el tamaño nos indican cuándo están listos para consumirse.

Si estás planeando amar una huerta en casa, lo primero que debes hacer es encontrar un lugar con mucho sol y al reparo del viento. Cualquier terraza o balcón que tenga sol directo es propicio para plantar. Florencia nos cuenta que muy importante saber la orientación del balcón o espacio elegido con respecto al sol. “Hay plantas, como las de tomate, berenjena o pimiento que necesitan más de 8 horas de sol, mientras que a los vegetales de hoja con el sol de la mañana es suficiente. Si se tiene pleno sol se puede colocar el tomate y a su sombra la albahaca, por ejemplo, para que la proteja del sol de la tarde”

Podes empezar armando los canteros en cajones o macetas, con agujeros que permitan que el agua drene. Lo importante es que el recipiente elegido como macetero tenga como mínimo 60 cm de profundidad de tierra. Luego deberás elegir las semillas y plantarlas. Es bueno intercalar entre las plantas, una de flor y una aromática, para proteger el cultivo. La flor atrae a los polinizadores y la aromática los insectos del aire. Si decidís optar por la técnica hidropónica, los chicos de Verde al cubo, te acercan todos los beneficios de una huerta urbana:

– Vegetales libres de agroquímicos todo el año

– Alimentos de alto nivel nutricional

–  Productos frescos de la huerta al plato

Anímate y empezá hoy a conectar con la naturaleza.

Por: Lucía Quiroga

One thought on “Una huerta en casa

  1. Que bueno pero que bueno ,que den ideas de como cuidar nuestra tierra ,y facilitar la alimentación de la personas ,y con lo hermoso q es ver creer un fruto ,bendecidos sean

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